martes, 15 de febrero de 2011

Libranos del Malo

2732
En el año en que pedimos que Venga tu Reino, este mes oramos por Liberación.
¿De quién le pedimos que nos libere? De aquel y aquello que nos esclaviza, nos hace sufrir, nos impide llegar a Dios. Algo que se nos ha pegado, que aunque queramos liberarnos no podemos por nosotros mismos y así acudimos al Padre Eterno para que nos envie por el amor de su Hijo el Espiritu que nos libera de espiritu del mal, del Malo.
No sabemos en que consiste ese Malo. El misterio de la iniquidad. Entendemos las consecuencias, vemos en ministerio de Jesús que consiste en librarnos del Maligno y no entendemos que puede ser eso. Algunos han entendido que se trata de una atmósfera negativa y destructiva contra la que se establece el reinar de Dios la ya hace retroceder mientras de va impantando en todos los ambitos el Reino de Dios. Por eso prescinden de una concepcion de Mal como alguien personal, de un Malo. La iglesia ha determinado que hay un ser espiritual maligno detras de ese mas ambiental. Y creo que es hasta sensato, que detras de cada energía haya una conciencia que controla esta manifestación. Tampoco creo que haya que condenar haciendo valer nuestro pobre entendimiento el proceso vital de los demonios. Tal vez su estadio de existencia necesita esa purificación. Lo que nos importa es que esa dificultad que nos meten con las tentaciones y nos esclaviza es de lo que Dios se vale para que nos acojamos a él con sinceridad y que nos salve y nos ayude. Como dice la Iglesia Dios ha creado a los ángeles para servirnos y como los demonios se revelaron la voluntad de Dios se cumple sirviendonos en esas tentaciones, con lo cual no se deja de cumplir el plan de Dios, pues la fe se prueba en las tentanciones.
El lenguaje del infierno es una clara contradicción con la misericordia y el amor de un Dios que es bueno, que no nos daria una piedra sino el Espiritu Santo. ¿Como un Dios bueno encerraría a sus hijos en el fuego eterno y ningun padre aun siendo malo lo haría? Lo que sí es importante es tomarse esta oportunidad que es la vida muy en serio. Por eso la idea de la reencarnación, sea o no verdad, en cuanto que relaja la intensidad de esta oportunidad no es buena, podemos pensar que si en esta vida no crecemos espirtualmente ya lo haremos en otra, y eso sí que es un gran daño. Debe ser que si no aprovechamos este momento nos arriesgamos a un gran sufrimiento que Dios nos quiere evitar, descolgarnos de este kairós no nos conviene nada y nos lo advierte y nos anima a acoger la Gracia de Jesus porque nos ama mucho y quiere lo mejor para cada hijo amado. Invocar que Dios es infinitamente misericordioso pero tambien infinitamente justo y que la justicia es sólo una justificación teologica que hay que exponer para hacer coincidir cierta racionalidad ante la exposicion de la Biblia sobre el infierno eterno y la cualidad del la infinita Misericordia de Dios. Los que ya nos hemos acostumbrado a ver el lenguaje mitológico de la Creación, el apocalíptico de la Parusía como validos en si mismos por mostrar mensajes de la Palabra de Dios, pero sin tomarselos literalmente, estamos mas preparados para aprovechar los demás términos en lo que tienen de fuerza de salvación sin necesidad de hacer un dogma medieval impuesto por la fuerza contra nuestras conciencias y nuestra concepción moderna que esta abierta a muchos mas cambios.
Cuando estamos en la ortodoxia nos mentalizamos que hay que incorporar todas las verdades cristianas y hacer que esten comodas entre ellas. Cuando optamos por quedarnos con lo imprescindible, el amor de Dios, la fuerza de salvacion en Cristo, la transformación en el Espíritu, y relativizamos y valoramos en su justa medida lo demas, estamos mas centrados en lo importante y vivimos mejor lo cristiano y mas coherentemente. Pero tambien hay un gran peligro: desmotivarse. Ya no estamos en la gran iglesia, tal vez no hay tantos cristianos que nos acompañan en nuestras opciones y eso sea el motivo para dejar de orar, de vivir la Eucaristia, de participar en la comunidad. Eso si es un error, peor que los errores dogmáticos. Y lo normal es que tras cierto alejamiento a la ortodoxia se resiente la vida espiritual. Se trata de vivir mas radicalmente, como el joven que en la Inquisicion se mantuvo 15 minutos sin morir frito en aceite, con lo que Dios le estaba mostrando a la Iglesia que estaba mas con el que con los eclesiasticos, pero aun asi hasta que el pueblo no disolvio la Inquisicion no se decidió la Iglesia a disolverla.
Nuestra vida de fe es lo prioritario. Si dejamos la vida en el Espiritu no cabe ninguna esperanza. Como dice Jesús, ¿acaso alguien tendrá fe cuando vuelva?.

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