viernes, 22 de octubre de 2010

Traten de conservar la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz. Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación recibida. hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. Hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, lo penetra todo y está en todos. Efesios 4,1-6.

Nos anima San Pablo a conservar la unidad en nuestra comunidad de la misma manera que estamos llamados a ser uno en el Uno.

Un tema que apasiona al hinduismo y como reflejo a todo el ambiente de Nueva Era. La unidad del Ser en la que superamos nuestro yo que nos diferencia del Ser Unico. Lo cierto es que esa realización espiritual que es la UNIDAD, está, como vemos en esta Palabra, incluida en la vivencia cristiana. Quizás lo que no queda claro es la anulación de la individualidad como fin del ciclo de existencia, marcado en lo hindu por ese tortuoso samsara del que queremos librarnos. Nosotros lo que queremos es recibir el don pleno de la vida, que viene de Dios y vuelve a Dios y que es el regalo de amor por el que existimos, creados por amor para participar de su Vida Divina.

Si eliminasemos los cliches antropomorficos que quedan en la concepcion de Dios, nos librariamos de creer lo que creemos que es seguro, como que Dios es Persona. Que es cerrado, que Dios es Dios y no hay nada por encima de El. Claro que desde nuestro esquema no hay mas Dios que Dios, diremos con el Islam. Pero lo que catalogamos desde nuestra limitación mental y vital, no tiene que ver nada con Dios cuando esa limitación quede superada, y asi sucesivamente, tal vez hasta el infinito, por lo menos concebible por nosotros. Sabemos algo de Dios. Lo que El nos ha revelado, un hombre muerto en un tormento que por amor a dado lo que era, su vida. Amor a Dios y a nosotros. Eso es Dios. Eso es lo que Dios quiere que seamos.

Eso es lo que nos regala Dios, lo que siempre nos quiso regalar y lo que nos seguira regalando. Ser amor, participar lo que que es Dios. Ser uno con Dios no es dejar de amar, dejar de ser, sino ser plenamente.

Dios le necesitamos personal, porque no sabemos a quien hablamos, no vamos a hablar a una energía. De ahi a que Dios sea persona hay un abismo. Y Dios nos escucha, nos cuida, nos trata como persona. Es lo que importa. Pasar esta vida, esta etapa, sin saber que nos queda, sin cerrar el crecimiento en amor hasta el Cielo, porque esto es lo que toca ahora, pero no sabemos que habra despues, no vamos a limitar a Dios a cambio de seguridades dogmaticas. Eso mejor lo superamos. Dejamos ser Dios a Dios. El Padre es mayor que yo, dice Jesús.

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